Gatillos climáticos calibrados con negocio
Definimos umbrales por categoría y margen, considerando elasticidad de demanda y ventanas de decisión. No toda lluvia vende impermeables; a veces impulsa secadoras o recogida rápida. Probamos duraciones, intensidades y combinaciones de señales con objetivos concretos. Incorporamos estacionalidad, feriados y eventos locales, equilibrando pertinencia con rentabilidad. Documentamos supuestos y revisiones periódicas para evitar cristalizar reglas que envejecen. Con esta disciplina, cada disparo refleja necesidades reales y oportunidades comerciales verificadas, no intuiciones aisladas o modas pasajeras.